domingo, 5 de marzo de 2017

Irlanda paraíso de los matrimonios homosexuales

Sábado, Marzo 4, 2017
Ella es joven y rubia. Él, mucho más mayor y con piel oscura. Están apunto de darse el «sí quiero». Sería una boda más si no fuera porque no se conocen, necesitan un intérprete para comunicarse y la «novia» ha recibido amenazas para firmar los papeles del compromiso.

Este escenario es cada vez más frecuente en Irlanda, un país que se ha convertido en el paraíso europeo para los matrimonios de conveniencia. Las hazañas de la estafa se basan en la normativa de libre circulación y residencia de los cónyuges no comunitarios de ciudadanos de la UE. La letra pequeña se la han estudiado muy mucho las mafias asentadas en Letonia, que buscan candidatas para hombres paquistaníes que puedan costearse 3.000 euros de trámites.


Vacío legal y pobreza

La fórmula es sencilla. En Irlanda no hay legislación que penalice este tipo de uniones y en el país báltico, con un cuarto de la población viviendo en el umbral de la pobreza –el índice más alto de la comunidad de los 27–, es muy fácil capturar presas ingenuas que creen que podrán resolver los problemas económicos de sus familias. Según el rotativo «Irish Times», desde que entró en vigor la normativa en 2006, el número de personas que han pedido la residencia en la república ha pasado de 1.207 a 2.129 en 2009. Sólo en los seis primeros meses de 2010, se registraron  1.182 solicitudes. El fenómeno ha adquirido tal magnitud que las autoridades temen que el 15 por ciento de los matrimonios civiles que se celebran en el país pueda llevarse a cabo por conveniencia.

La unidad contra el tráfico humano de la Policía letona fue la que dio la voz de alarma a la Garda (Policía irlandesa), advirtiéndolos de las redes que involucraban a gente de Pakistán, India y Bangladesh. Cuando se aprobó la normativa, las mafias llegaban a ofrecer a las jóvenes hasta 10.000 euros.  Ahora, las cantidades son mucho menores, pero 2.000 euros siguen siendo una oferta tentativa para estudiantes cuyas familias sobreviven con 300 euros al mes.

Las redes sociales y las ofertas en los periódicos gratuitos son los mejores anzuelos. Algunas de las chicas son engañadas con promesas de empleo y a su llegada a Dublín se encuentran con la trampa. Otras son conscientes del fraude desde el principio, pero les dicen que tienen total libertad para cambiar de opinión en el último momento.

No hay marcha atrás

En Irlanda, todos los matrimonios deben ser notificados con tres meses de antelación ante el Registro Civil. En este primer viaje, las «novias» conocen a su prometido. Tras una semana de compras y turismo, algunas deciden dar marcha atrás, pero, según el rotativo, los estafadores las encierran y amenazan hasta asegurarse de que dan el «sí quiero».

Los únicos papeles que necesitan presentar para llevarse a cabo la ceremonia son el acta de nacimiento, una dirección irlandesa y una prueba de trabajo. Los dos últimos puntos también los gestionan las mafias, que cuentan con agencias paquistaníes en Dublín que se encargan de los pormenores. Para el certificado de nacimiento, las jóvenes deben acudir a la embajada si no lo han traído previamente de casa. Es en estos casos donde se demuestra perfectamente que están coaccionadas. Consciente de la situación, el personal de la oficina las lleva a una habitación y, en privado, les advierte de lo difícil que será luego el divorcio. Dos de cada diez mujeres deciden no seguir adelante después de esta reunión.

Según «Irish Times», en muchos casos los «novios» buscan con el matrimonio asegurarse el asilo. Algunos ya lo han solicitado y se les ha denegado. El Tribunal de Justicia de la UE dictaminó en julio de 2008 que los cónyuges no comunitarios de los ciudadanos europeos podían viajar libremente y residir con su pareja en cualquier estado miembro, aunque no tuvieran un permiso de residencia previo en un país de la Unión. La sentencia se refería al caso de cuatro ciudadanos extracomunitarios casados con europeos residentes en Irlanda, que presentaron sendos recursos ante un tribunal de la república después de que sus peticiones de asilo político fueran denegadas. Entonces, el Gobierno irlandés y varios países europeos ya advirtieron de que esta interpretación «podría tener graves consecuencias».

Un proyecto a debate

Según explicó un portavoz del Ministerio de Justicia a este periódico, el Ejecutivo está trabajando para hacer frente a la situación. El pasado octubre se presentó un proyecto de ley para que se puedan evitar las uniones de las que hay sospechas de que sean fraudulentas. Hasta ahora, las autoridades no contaban con ninguna herramienta legal y podían incluso ser demandadas por las parejas si ponían algún impedimento. De momento, el borrador ya ha completado la etapa en el Dáil, la cámara principal del Parlamento irlandés, y ya ha sido remitido al Comité Selecto.

Los anuncios en prensa son el cebo

- El gran aliado de las mafias dedicadas al tráfico de personas en cualquiera de sus vertientes es el papel impreso. Los anuncios en periódicos son utilizados por las bandas letonas para captar a sus víctimas: las jóvenes a las que hacen contraer matrimonio con hombres extracomunitarios.

- Esos mismos anuncios por palabras son los que utilizan las mafias de la prostitución para comercializar con las mujeres a las que sacan de su país con la promesa de proporcionarles empleo.

España, en el punto de mira de las mafias

En España, antes de que tenga lugar una unión de estas características, en la que, debido a la nacionalidad de los contrayentes, pueden existir sospechas de fraude, el juez de registro debe entrevistar a los novios por separado, para cerciorarse de que no existen intereses de por medio. Ésa es la «traba» legal que nuestro país pone para que la legislación de la Unión Europea no suponga una manera alegal pero rápida de poder vivir en cualquier país de los 27 sin necesidad de permiso de residencia.

Sólo en los tres primeros meses de 2008, el Ministerio de Justicia evitó, gracias a esa fórmula, 129 matrimonios llamados «blancos». Según el Instituto Nacional de Estadística, 16.013 inmigrantes casados con un cónyuge español no conviven con él, es decir, podrían haber celebrado una boda de conveniencia.

Por este tipo de matrimonios se llega a pagar hasta 14.000 euros. En 2007, se celebraron 4.219 enlaces mixtos (entre ciudadanos europeos y extracomunitarios) y se evitaron otros 449 (un 10%) por considerarlos de conveniencia, según datos del Ministerio de Justicia. La primera Encuesta Nacional de Inmigrantes refleja que de 2.365.237 inmigrantes casados, un 26,5% (626.684), es decir, uno de cada cuatro, lo hizo con un español, y de ellos 16.013 (2,6%) no conviven. Esta última cifra incluye los matrimonios de conveniencia, que se casan sin intención de convivir, pero también contempla los de aquellos que residen separados por otras cuestiones, como el trabajo o los estudios.

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