martes, 25 de agosto de 2015

7 TIPOS de HOMBRES que aborrecen las MUJERES

Por María la Loca

Hay hombres que abren la boca y enloquecen a las féminas y hay otros que, por mucho que lo intenten, acaban sus noches solos, tirando de pornografía (o pura imaginación) al llegar a casa. ¿Hay alguna fórmula mágica para ligar? No, pero sí podemos decirte cuáles son los hombres que espantan a las mujeres. La estética y el físico, así como la indumentaria son importantes pero más que todo eso, lo que salga por tu boquita será lo determinante. Toma buena nota:

El que parece vestido en un mercadillo solidario

Es cierto que se lleva mucho el estilo hippie, pero es un estilo que, aunque parece descuidado, no lo es en absoluto. Todo está medido al dedillo: la barba, la camiseta, las zapatillas… No hay nada que eche más para atrás a una mujer (recordemos que la primera impresión es lo que cuenta) que un hombre que parece vestido con la ropa de su abuelo o cuya vestimenta ha sido elegida por su madre. Seas de traje o de indumentaria informal, saber vestir es IMPRESCINDIBLE. Recuerdo un profesor de instituto que siempre iba de marrón al que llamábamos “Don Mustio”. Pues no seas un mustio zarrapastroso y cuida tu aspecto.


El simple sin sentido del humor

A las mujeres se nos gana en la mayoría de los casos, por la inteligencia y el sentido del humor. ¿Te imaginas una cena en la que ella tenga que ir sacando las palabras con sacacorchos porque él tenga tanto desparpajo y humor como el ex presidente Bush, por ejemplo? Pues eso, un poco de gracejo y de carisma, por favor.

El hombre currículum

Una vez conocí uno: lo cierto es que fríamente, resultaba un tipo muy interesante. Fotógrafo, diplomático de profesión, varios idiomas, había vivido en varios países, atractivo… ¿Por qué salí corriendo tras la primera cita? Porque lo único que hizo fue hablar de él, de sus premios por sus fotos y de sus viajes. A este tipo de sujeto también se le conoce como “hombre-ego”: la palabra que más pronuncia en una conversación es “yo”. Y las mujeres medianamente inteligentes huyen de esto… Si quedas con una chica, escúchala: por supuesto que tú eres interesante, pero seguro que ella también tiene cosas fascinantes que contar.

El fantasma

Se le ve venir a lo lejos: se ha bebido las mejores bebidas; ha viajado a los cinco confines del universo; vivido la mar de aventuras; es solidario como el que más; presume de su sueldo y de su estilo de vida; es atractivo, lo sabe y se pavonea… Y más pronto que tarde, acaba aburriendo: sí, sabemos que en los documentales de animales el macho intenta impresionar a la hembra para poder plantar su semillita, pero no somos tan primarios (al menos algunos/as) y si eres un fantasmón, lo notaremos enseguida. Un poco de modestia tampoco viene mal.

El intenso

Se suele decir de los hombres, perdonen la generalización, que son más bien simples, pero este ejemplar en cuestión es todo lo contrario: tiene aristas, es complejo, no sabe, se está buscando, vive una eterna crisis, es intenso.. Su tema de conversación favorito son los sentimientos, cuánto más profundos mejor. Te atorará la cabeza con lecturas de autores de nombres impronunciables (muchos nórdicos como Kierkegaard, por ejemplo), con cine de autor que duerme a las borregas y cada vez que tenga oportunidad, hablará sobre vuestra relación, el devenir de la misma y todo lo profundo que puedas imaginar. Puede resultar interesante al principio, pero acabará generando sopor. En los términos medios está la virtud.

El hombre patrimonio

También conocí a otro de esta categoría. En una cena, la segunda (y última que mantuvimos) se le ocurrió contarme el número de propiedades inmobiliarias que poseía. Siete, ni más ni menos, y de cada una escuché el año de adquisición, la superficie total y con qué entidad bancaria había contratado la hipoteca. Otros hablarán de sus yates, de sus coches, de sus cuadros.. Si se define únicamente por los bienes materiales que posee, malo.

El eterno Peter Pan

Muere por los videojuegos en general, cualquier plan es mejor si lo hace con sus amigos, le encanta llevarse tuppers de comida de su madre a casa, parece el eterno estudiante universitario, saliendo todas las noches de juerga.. Sí, para un rato corto es divertido, pero es de los que se pasa la tarde del domingo (todos) jugando a la Wii. ¿De verdad crees que esto gusta a las mujeres?

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