domingo, 14 de junio de 2015

Fobias

Miedos sexuales

2015 0614 | Los miedos más frecuentes ante la relación sexual pueden ser muchos: miedo a la penetración, al dolor (sobre todo en las chicas jóvenes ante su primera relación sexual por todas aquellas historias que sus amigas le han contado sobre el dolor), al hombre, el embarazo, el abandono tras la relación sexual, el asco al semen o al pene de tu compañero, a las enfermedades venéreas, que te llamen promiscua... 


A veces cuando se sufre alguna experiencia sexual traumática queda el recuerdo de dicha tensión, generando este miedo a la relación sexual. 

Sintomas que debes tener en cuenta

- Si al intentar una penetración no tienes dolor, sólo ante el acercamiento a la vagina anticipas el dolor. No es dolor lo que se siente, pero se tiene miedo y a veces sin saber exactamente a qué se le teme. 

- El vaginismo es el miedo al dolor, por eso mismo es posible que tengas problemas con los tampones, diafragmas, espermicidas... 

- Si tienes alguna duda, esta noche intenta introducir un dedo en la vagina para que veas si hay o no dolor ante la penetración. Cuando te intentas introducir algo en la vagina se cierra ésta dificultando notablemente la penetración. Si se produce la penetración será dolorosa, ya que contraes involuntariamente los músculos. 

- Si no hay dolor pero sí te da miedo la penetración, no niegues este problema y ponte manos a la obra. 

Ejercicios para superar el miedo a las relaciones sexuales

- La masturbación será lo primero que un sexólogo te diría que empezaras a probar. El conocimiento de tu propio cuerpo es fundamental para disfrutar cuando después lo compartas con tu pareja. 

- Si crees que hay fobia sexual, acude a un especialista para que te indique. 


- Crea un entorno placentero donde te generes actividades relajantes, sensuales, placenteras, algo agradable que te apetezca. Lo ideal es que activamente prepares un entorno placentero donde dedicarte 30 minutos al día para ti, para disfrutar de tu cuerpo, de la estimulación a todos los niveles (baño con aromas sensuales, música tranquila, temperatura, velas, etc.). Se trata de que en la bañera explores sensorialmente tu cuerpo, que te fijes en cada parte de tu cuerpo y etiquetes las caricias como placenteras. 

- El objetivo es que aprendas a disfrutar de toda la estimulación, tener placer. Para que algo sea placentero, debemos decidir que es placentero. 

- Mirándote al espejo, tócate el cuerpo entero, los michelines, el vello púbico, pasa de zonas menos sexuales hasta llegar a tus genitales, sin olvidarte de toda la vulva. Para estos ejercicios ponte cómoda y explora todo tu cuerpo intentando describir cada parte de forma concreta, descriptiva, afirmativa y con las ventajas que te supone a nivel de placer, en la relación sexual, en tu vida íntima y como cuerpo de mujer. 

- Estos ejercicios te preparan para el autoconocimiento de tu cuerpo, por lo tanto hasta no estar segura de que deseas tener relaciones con tu pareja, mastúrbate, centra la atención en el clítoris, ya sabes que es el órgano sexual más sensible y con más terminaciones nerviosas (la vagina casi no tiene receptores sensoriales). 

- Aprende a utilizar la fantasía en tus relaciones sexuales, hay un montón de libros eróticas y películas que pueden ayudarte. 

- El tiempo de estimulación antes de intentar la penetración debe ser de por lo menos 30 minutos. Aún así no pongas un tope de tiempo, simplemente pide que el tiempo de juego amoroso te permita estar muy excitada y lo suficientemente lubricada. Esto disminuirá el miedo a la penetración. 

- Utiliza lubricantes, muchas veces no estás lo suficientemente lubricada como para disfrutar de la penetración, lo cuál te lleva a anticipar el dolor y, como es lógico a bajar tu deseo sexual, y evitar la relación. 




- Comunícate con tu pareja sobre tus miedos, dale señales durante la relación sexual para que sepa que caricias prefieres, que postura prefieres, que te gusta que te diga, etc…


- Probar diferentes posturas, lugares, disfraces o juguetes eróticos. La relación sexual es placentera igualmente sin la penetración o llegar al orgasmo, aprende a disfrutar de todo. 


Miedo a la penetración
Es conocido como el “complejo de Dafne” y es una situación más común de lo que piensas. Puede deberse a una experiencia traumática o al dolor que se siente al ser penetrada, por lo cual la examinación ginecológica es casi imposible de realizar para determinar las causas, físicas, por lo menos.

Mostrarse desnuda
Se le conoce como gimnofobia y significa el miedo a mostrarse desnuda ya sea por vergüenza o por no sentirse a gusto con la manera en que lucen.

Temas eróticos
El miedo a conversar acerca de temas eróticos o relacionados al sexo. Es una experiencia traumática que nada tiene que ver con la vergüenza de pronunciar una cierta palabra.

Miedo al sexo
Es también conocida como coitofobia y es el miedo irracional al sexo o a cualquier comportamiento sexual. Cualquier cosa relacionada con sexo será motivo de miedo y terror.

Al pene
Se llama falofobia y es un miedo, verdadero pánico, ante el miembro masculino. Sólo verlo o tocarlo es impensable.

Al abuso sexual
Generalmente debido a una experiencia estresante, la mujer desarrolla agrafobia, que es miedo al abuso sexual, lo que hace que la persona no quiera estar sola en ningún lugar público.

A las erecciones
Medolmacufobia se llama al miedo que se tiene porque no se pueda sostener una erección. Es normal en las mujeres, pero también en los hombres, por la presión a la que están sometidos.

A los hombres
Se llama androfobia y no tiene nada que ver con si son guapos o no, es en general el miedo a un chico. Por lo general tiene que ver con una experiencia estresante a temprana edad.

Itifalofobia
Es el miedo que se tiene al ver o pensar en una erección. También es conocida como medortofobia.

A ser tocada
Se llama Hafefobia y consiste en el miedo a que la toquen, ya sea una caricia, un abrazo, o tomar de la mano. No solo se siente con una pareja sino también con familiares y obviamente, afecta las relaciones íntimas.


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